• octubre 9, 2014
  • Blog

Por: Yazmin Galeana Sánchez

Para llegar a comprender nuestro negocio, primero tenemos que comprendernos nosotros mismos, saber  nuestras herramientas, nuestras áreas de oportunidad, nuestras virtudes y todo lo que nos rodea . Es por ello que tienes que comprender para emprender.

 

Muchas personas nos preguntamos sí realmente es conveniente poner nuestro propio negocio, varios son los motivos por los cuales decir que ¡NO!… la violencia, la falta de clientes, el mercado tan competitivo y muy probablemente las pocas ganas que tengamos de entrar al regateo de nuestros productos o servicios, sin embargo algo es fundamental para el arranque de un negocio: COMPRENDER.

Para llegar a comprender nuestro negocio, primero tenemos que comprendernos nosotros mismos, saber cuáles son nuestras herramientas, nuestras bien llamadas “áreas de oportunidad”, nuestras virtudes y todo lo que nos rodea que afecta la manera en que nos desenvolvemos, debemos saber manejar nuestras reacciones, ¿ustedes se han encontrado con personas o dueños de negocios que son altamente explosivos o con el simple hecho de recibir una opinión de su producto los pone a la defensiva?, cada persona es totalmente diferente y por ello las empresas también, pero lo importante de conocernos es que a través de ello podemos identificar que actitudes o hábitos debemos de mejorar o eliminar para poder avanzar en el negocio, es por ello que les comparto algunos pasos para poder comprender mejor nuestro entorno y por qué no, lograr reaccionar de una manera más proactiva ante las dificultades de ser emprendedor:

  1. Medita: Todas las mañanas, antes de tomar cualquier decisión relacionada con el negocio, debemos de tomar cinco minutos… quizá diez o quince para pensar en lo que se tiene que hacer y cómo va a beneficiar a la empresa de manera inmediata,  también los efectos a futuro y el impacto social, económico y ecológico que tendrá en tu localidad.

  2. Observa: cuando un negocio va comenzando o en proceso de crecimiento es indispensable observar cómo funciona el entorno,  ya que a través de la observaciones podrás identificar oportunidades, riesgos innecesarios, mejores prácticas de ventas y mil cosas más que comúnmente dejamos de lado al considerarlas cotidianas; al ser clientes hemos visto detalles de los negocios y decimos “Si lo cambiaran de lugar estaría mejor”, “si pusieran un letrero podría ver que ofertas tienen”, “si me trataran mejor, vendría más seguido”, todos esos comentarios son cotidianos pero la importancia esta cuando nosotros podemos hacer algo positivo en nuestros negocios.

  3. Actúa: después de tanta meditación, de un poco de observación cotidiana, es claro que lo inmediato es actuar. Los sueños y las ilusiones pueden ser hermosas pero jamás se convertirán en algo real a menos que empecemos a actuar, desde salir de casa para buscar un local, hasta comenzar a contactar a los proveedores para hacer un presupuesto, dicho esto es importante tomar en cuenta que la preparación de un negocio lleva un tiempo previo y que siempre será una inversión que vale la pena hacer.

 

Sí  tú sueñas en construir algo diferente, en hacer un cambio social, en dar más y mejor de lo que eres, sí siempre has pensado que puedes formar parte de algo grande; comprende que tienes que emprender.